Javier Lamela: Comentarios al Estado Global 2013. Focalización hacia un ser Humano

Javier Lamela Estado Global 2013 Alberto Sánchez-Montañés

JAVIER LAMELA

COMENTARIOS AL ESTADO GLOBAL 2013. Focalización hacia un ser Humano

Í N D I C E

1)   CONTEXTO HUMANO MUNDIAL
1.1) Contexto mundial desde el análisis Socio-Cultural.
1.2) Contexto mundial desde el análisis Medioambiental.
1.3) Contexto mundial desde el análisis Productivo.
2)   RESUMEN CONTEXTO HUMANO MUNDIAL

1) CONTEXTO HUMANO MUNDIAL

Se realizará una exposición de las circunstancias y los escenarios humanos actualmente en el Planeta Tierra y una explicación sucinta, cuando se considere necesaria, de sus raíces. Se entiende que todas las acciones o expresiones del ser Humano, están íntimamente ligadas a sus aspiraciones, sus culturas y sociedades, sus relaciones con el medioambiente, sus tecnologías y a un largo etcétera de constituyentes. Los últimos hallazgos en Física Eléctrica y Mecánica Cuántica demuestran que hay un plasma que une todo en el Universo, es decir, hay una interconexión entre lo que es. Es así que, este ensayo, recoge ese entendimiento y perspectiva y, por tanto, aproximación holística o sinérgica hacia el escenario humano.

Toda la información volcada en este ensayo pertenece a una investigación de doctorado realizada durante algo más de dos años, y a una serie de confirmaciones e investigaciones posteriores durante otro año más, que comenzó primeramente enfocada hacia la edificación bioclimática pero que derivó, indefectiblemente, en la subyacente Red que se despliega en todos los niveles y que implica a todas las actividades humanas. Fue una constatación del entrelazamiento e implicación de todas las cosas con todas, y de la consiguiente responsabilidad que, los humanos como mayores influyentes sobre Gaia, tienen, y de lo que deriva de ello.

Desde estos descubrimientos, desde esta epifanía, emergió una percepción unitaria de que la edificación es todo lo demás y de que todo es edificación, ambos entrelazados al unísono e implicados atemporalmente.

Se va a enfocar este ensayo pues, desde una exposición basada en tres contextos mundiales, que compendian y engloban de manera esencial lo que está pasando en el Planeta:

1.1) Contexto mundial Socio-Cultural, el cuál engloba cualquier comunicación, expresión o transmisión de información. Esta información puede venir dada por diversos medios como el color, la forma, la palabra o el sonido y la textura. Conceptos, herencia, simbolismo, tradición socio-cultural, transmisión, etc. entran dentro de esta definición. Es la expresión de lo que se comunica.

1.2) Contexto mundial Medioambiental, que engloba la adaptabilidad y relación con el entorno, tanto en su contexto lejano como próximo. Se engloba aquí clima, disposición de espacios, elementos activos y pasivos, higrotermia, medioambiente, relación entre objetos; vinculación con la ciudad, el entorno, el paisaje, etc.

1.3) Contexto mundial Productivo, que despliega la ejecución, elaboración o realización. Cómo funciona o se produce lo que se plantea. Es el bastidor que incluye construcción, ejecución y ejecución material, función, presupuesto, programa, etc.

Es a través de una engarzada y triple respuesta esbozada, donde se deja ver que otros mundos son posibles. En primer lugar, una comprensión unitaria de los tres contextos y de sus interrelaciones, a continuación una aprehensión, asimilación y una responsabilidad sobre las consecuencias o efectos de las acciones humanas y, con igual presencia, una proyección de cómo se va a llevar a cabo, cuál es aquel lugar en el que se quiere vivir y qué se quiere ser.

Es entonces cuando el ser Humano será humano.

1.1) Contexto mundial desde el análisis Socio-Cultural.

Para el contexto Socio-Cultural se marchará atrás en el tiempo hasta la aparición de la clase media, pues es el aparente gran cambio a nivel económico, político y social, representando el comienzo de una sólo teórica independencia de los pueblos respecto a un reducido número de gobernantes, en su mayoría y durante casi toda la historia conocida, muy reducidos en número o únicos (Emperadores, Faraones, Reyes, etc). Estos sistemas autoritarios históricos agrupaban, en muchos casos, todas las cualidades económicas, políticas y religiosas en la figura del gobernante.

Aunque la clase media como tal empezó allá por el s.XVII con el surgimiento de la gentry inglesa, que logró acceder al Parlamento, se tomará una franja más reciente, pues es la parte que influye a lo que pasa hoy.

Entonces, es la Revolución Industrial la que realmente arma con poder a esta clase media, que comienza a acaudalar dinero suficiente e influencias como para ser tenida en cuenta, tanto por gobiernos como por la clase noble, en una sociedad que empezaba a valorar la cantidad por encima de la c(u)alidad. Es durante estas fechas que se forja el Liberalismo como sistema económico, filosófico y político, oponiéndose al Despotismo y estableciendo los comienzos de lo que nos ha llegado hasta fines del s.XX. De hecho, el Liberalismo, hace hincapié tanto en la economía como también, y fuertemente, en lo social, cosa nueva con respecto a lo anterior, pues en los sistemas autoritarios, realmente el tema social era manejado como sustento del propio sistema.

La primitiva Revolución Industrial o segunda revolución energética de la historia conocida, iniciada en la segunda mitad del s.XVIII, en la que muchas sociedades agrícolas se transformaron en sociedades industriales, extendió también de forma simultánea los circuitos de capital y las nuevas formas de organización del espacio, derivadas a su vez de nuevas formas de producción industrial y de organización del capital.

Con ello, el adagio de la Ilustración; con ello, el deseo de romper con la historia; con ello, el deseo de romper con la tradición.

La Razón se basaba en la ciencia objetiva: separación de ciencia y religión. La transformación del mundo fue notoria, los medios de transporte evolucionaron desde la tracción animal hacia la mecánica, encontrando en el ferrocarril su máximo exponente. Desde aquí a la ciudad horizontal, que se desarrollaría totalmente en el periodo de posguerra en EEUU, puesto que el acceso se podía hacer desde lugares remotos, por lo que E. Howard y su ciudad-jardín propusieron el paradigma de vida en el campo con las comodidades de la ciudad. La energía eléctrica, aunque tremendamente manipulada por la plutocracia a través de la industria, pues ocultó entre otras cosas, todos los descubrimientos que había realizado N. Tesla sobre la accesibilidad a la energía sin cables y de manera casi gratuita, abrió caminos impensables hasta entonces. Se iluminaron las ciudades, entró la estandarización, la locomoción y la producción en serie. A la par, se infravaloró el deterioro de la calidad de vida de muchas personas que vivían hacinadas en condiciones infrahumanas. El pintor W. Turner reflejó estos aspectos en sus cuadros, en los que el ambiente denso y rápido era palpable. Es en este momento cuando comienza la utilización masiva de los combustibles fósiles, suponiendo el arranque de parte de la situación que encaramos hoy. Ya el sueco J. Ericsson (1803-1889) predijo que el consumo de combustibles fósiles conduciría hacia la crisis.

Así llegamos a J. Bentham (1748-1832) y V. Pareto (1848-1923), contando con sus diferencias, que limaron las tesis del Liberalismo Económico y que han sustentado la base teórica que sostiene el empuje empresarial y de iniciativa que ha servido como trampolín al Sistema Neoliberal actual, en cuanto los medios técnicos y tecnológicos lo han permitido.

Hay que entender que, en un mundo en el que el poder y los medios han estado en manos de muy poca gente, la balanza dual lleva a este tipo de giros, de un poder impuesto por unos pocos y a base de herencia sanguínea principalmente, hacia el poder en manos de otros, que surgen por oposición a los anteriores (dualidad de nuevo) desde el atesoramiento económico, las influencias y el trabajo. Hay sociólogos como R. Sennett, que señalan a la clase media como los generadores, a través de la supremacía económica actual, de un nuevo tipo de mando, un absolutismo económico. Desde este ensayo se insiste en que la situación del Planeta en las últimas décadas del s.XX, ha sido lo que se define desde aquí con el término Feudalismo Económico, donde son los poderes económicos principalmente los que rigen el mundo, dejando tan sólo unos milímetros de movimiento a la política, como dice el doctor en derecho y profesor de sociología J. Ziegler.

Este proyecto de modernización del s.XX comenzó a tambalearse a fines de los años 60. El fuerte crecimiento económico desde finales de los años 40 del mismo siglo sufrió una recesión. Como consecuencia, surgieron movimientos de protesta social: desecho de normas tradicionales y resistencia contra las encubiertas decisiones de los gobiernos, pues estas decisiones venían desde la plutocracia. Se reclamaba la emancipación de la mujer, igualdad de los derechos raciales y protección medioambiental, es decir, considerar los aspectos sociales que había dejado de lado el capitalismo. El proyecto de modernización comenzó a tambalearse en crisis alternas tanto planeadas como orquestadas sin aparente explicación para el común. Esto provocó levantamientos sociales para reclamar los valores dejados de lado Se dará aquí una nota de atención al Mayo del 68 francés, no sólo por haber sido un movimiento social adelantado a su época y hacia una sociedad en armonía (fuera de tiempo, por otro lado, pues llegaron demasiado pronto, antes de que hubiera capacidad de escuchar), sino por la semilla que implantó  para ser recogida por movimientos sociales actuales como el 15M o por la Sociedad Civil en general (Indignados de Grecia, Occupy Wall Street en EEUU y la silenciada, por los mass media, revolución islandesa en 2008).

Después, el arranque de la globalización de la economía y de las nuevas tecnologías, condujeron a un desplazamiento de los puestos de trabajo que requerían mucha mano de obra hacia países con salarios ínfimos. Esta tecnología permite el montaje de la producción industrial en cadena y el consecuente consumo de sus productos y, más tarde, da lugar a la Sociedad de la Comunicación o la Información. A lo largo de estas transformaciones ha sido la economía el común denominador del Planeta, derivando hacia un sistema enfocado en la deuda y sobre futuros, sin ningún respaldo monetario físico. Se movía en el mundo humano 60 veces la cantidad de dinero que se movió en el tiempo de los bienes y servicios y, en especial desde 1971, cuando Nixon cerró la ventanilla del oro. A consecuencia de esa economía basada en principios de cantidad y crecimiento continuo, se iniciaron guerras.

La crisis energética de 1973 provocó un cuestionamiento del estilo de vida de los países desarrollados. Como consecuencia de ello se incrementan los problemas sociales. Es necesaria entonces una comprensión más universal del problema y brota el concepto de Nave Espacial Tierra de B. Fuller. De aquí un acercamiento a entender la Tierra como lo que es, un organismo vivo, compuesto de otros menores y en el que todo está interconectado holográficamente. La teoría Gaia del científico J. Lovelock ya mostró parte de esto en 1969, dando carpetazo al todavía hoy imperante y combativo darwinismo. Una comprensión más universal de nuestro medio ambiente y su complejidad fue. El United Nations Environment Programme (UNEP), aprobado en la conferencia de las Naciones Unidas en Estocolmo (1972), sentó las bases para acuerdos medioambientales internacionales desde entonces.

El siglo XX ha sido para muchos historiadores y sociólogos el siglo más corto de la historia conocida, comenzando en la Revolución Rusa de 1917 (otros opinan que en la Primera Guerra Mundial) y terminando con la caída del muro de Berlín en 1989. 1989 es un año muy especial: cae el muro de Berlín, emergen las preconizadoras advertencias del Subcomandante Marcos con el levantamiento en Chiapas y nace Internet a nivel de usuario. A la vez la extensión neoliberal mundial y por tanto el nacimiento de un planeta global, instantáneamente comunicado. Este nuevo agrupamiento induce una nueva Conciencia planetaria y confronta al Homo ¿Sapiens? con un ser vivo del que él es también responsable: Gaia.

Fue dos años después cuando cayó además, como consecuencia de ello, la Unión Soviética. Esto representó el inicio de la caída del paradigma de la dualidad, comentado en párrafos anteriores, y que había sido llevado a una representación axiomática. Un s.XX lleno de contradicciones, de estilos artísticos, de movimientos y de propuestas. Pensemos que, frente a los cambios de estilo que se producían en la historia anterior al s.XX,  que permanecían estables muchas veces entre 100 y 200 años, el anterior siglo sufrió cambios casi por décadas, solapándose estilos además en muchas ocasiones. Pensemos por ejemplo en la cantidad de géneros artísticos y musicales que generó este siglo (Abstracción, Cubismo, Dadaísmo, Expresionismo, Fauvismo, Futurismo, Surrealismo, etc), con la extensísima fusión musical de finales del s.XX como otro ejemplo de ello. Hubo y hay, sin duda, una aceleración de acontecimientos.

Otro aspecto social relevante de final de este s.XX ha sido la dicotomía internacional-regional. Por un lado tenemos las intenciones de asociarse en grandes bloques, más económicas y políticas, como ha pasado en Europa como modelo desencadenante. Los países sudamericanos, todavía sumidos en potentes disputas intestinas se hayan en camino de lograr consolidar esa Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). Norteamérica (Canadá, EEUU y México) por su parte, y sus disputas también, andan detrás de la Unión Monetaria de América del Norte. Por otro lado, han proliferado las uniones que se han producido en Asia, de alto carácter económico, como la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ANSA o ASEAN). Finalmente tenemos unos organismos de carácter universal como el Banco Central Europeo, el Banco Mundial, la Organización Mundial del Comercio, La Organización de Mundial de la Salud, la ONU, etc. que han supuesto un intento de organizar el mundo nacido en las reuniones de la Conferencia de Bretton Woods en 1944.

Como complementario a esta internacionalización del Planeta, se está produciendo una regionalización como reclamo de identidades y una separación de antiguas naciones, como ha pasado en Europa, en los ejemplos de Yugoslavia, derivando en Bosnia, Croacia, Eslovenia, Macedonia, Montenegro y Serbia; y la URSS, de la que se han escindido Bielorrusia, Estonia, Letonia, Lituania, Moldavia y Ucrania. Como síntoma de esta tendencia hacia la individualización, y al margen de la política, se puede nombrar el increíble auge de las organizaciones no gubernamentales en las últimas décadas. Según datos del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en el decenio de los 80, había más de 50.000 ONGs en países en desarrollo y, en el caso de América Latina, según el directorio de ONGs latinoamericanas, se calculaban aproximadamente 11.000. En los 25 países de la OCDE, la guía de ONGs, hablaba de más de 1.600 y de más de 2.500 en 1990. Los números actuales son difíciles de obtener, pero podemos imaginar la cantidad con el auge de los últimos años.

Entendemos, por tanto, una dicotomía de movimientos: Uno, en sentido principalmente económico que intenta unir al planeta en grandes estructuras y otro, de carácter medioambiental y socio-cultural, que tiende hacia la valoración de la diferencia y la singularidad de cada territorio. Esta última vertiente también vincula la región a una complementaria conexión global, orientada hacia la comunicación y el intercambio de información.

Al incluir estos dos órdenes en todos los países y territorios, se aumenta la complejidad de relaciones y se extienden las ideas de los sistemas fractales y sinérgicos, como conjuntos que representan más que la suma de sus partes, valorando a la vez las diferencias, pues de ellas salen más puntos de vista y capacidades de entender este mundo, y la unidad global del Homo Sapiens, como única especie física humana. Es un mundo hipercomplejo, en capas diferentes, y en una aceleración sin precedentes.

Por el lado político, nos encontramos en una época en la que los Estados Unidos, como acólito del subyacente poder inglés, y este orquestado a su vez por una plutocracia enmascarada, se establece como el aparente país hegemónico que implanta un modelo basado en la Economía Neoliberal, que supera en poder al propiamente político (las empresas farmacéuticas y multinacionales pagan las campañas políticas en EEUU), con dominio claro de los aspectos económicos sobre los sociales y con un modelo cultural muy joven, sin apenas tradición histórica. Existen regiones del Mundo, fuera de la jurisdicción de los estados y en manos de las corporaciones económico-financieras, que son, en manos de una plutocracia encubierta, las que manejan el teatro. Datos como que el volumen de negocios de la empresa Exon Mobil es mayor que el P.I.B. de Austria, o como que los negocios de la General Motors superan el P.I.B. de Dinamarca, son claras evidencias de que el poder político está siendo desplazado por el poder económico de las internacionales y transnacionales, sin las cuales, llegar a la cima del poder político en EEUU es imposible.

Esto y algunas cosas más, provocan que desencadenemos el pensamiento único, en el que las ideologías quedan como meras referencias a un pasado que se tiende a ocultar. Las corrientes de pensamiento principales desaparecieron. Empieza a abrirse, en consecuencia, la fuerza del individuo como actor responsable de sus actos. La estructura nuclear familiar se desvanece y las sociedades, sobre todo las de los países con democracias asentadas, empiezan a pluralizarse. Hoy en día la cuestión se ha desviado de encontrar los datos, los informes o las noticias, hacia discernir cuáles de ellos merecen la pena o cuáles son veraces. La complejidad es tremenda.

Han sido y son los habitantes de países en vías de desarrollo los que emigran hacia los países europeos y norteamericanos, dejando a sus poblaciones sin mano de obra ni cabezas pensantes, para levantar estas regiones, económica, política y socialmente. Se produce entonces una paradoja más en este mundo patas arriba, como dice E. Galeano, en la que los gobiernos intentan parar esta inmigración, pero las industrias reclaman esa mano de obra barata. Se producen altercados sociales como los disturbios ocurridos en las afueras de París en 2006.

Datos como que muere más gente en EEUU por falta de sanidad pública (50.000 pers/año) que los muertos producidos por el llamado “terrorismo” internacional (770 pers/año) nos dan un claro ejemplo de cómo se potencian ciertas noticias en detrimento de otras. Estas cifras se ocultan desde la plutocracia, enmascarada a través de los gobiernos, a sus propios ciudadanos. Cada día mueren 50.000 personas por inanición en el mundo. La industria farmacéutica gasta tres veces más en publicidad para sus medicamentos que en investigación, además de ser la industria con el mayor índice de ganancia del mundo. La industria de la muerte gasta 3.0001000.000 $/día según F. M. Zaragoza, director general de la UNESCO entre 1987 y 1999. Todos estos datos escalofriantes culminan en la entrevista realizada a Madeleine Albright, criada en el catolicismo, madre de dos hijas, sexagésimo cuarta Secretaria de Estado de EEUU y 1ª mujer en ocupar este puesto entre 1997 y 2001, cuando a propósito del medio millón de niños iraquíes interfectos en la Guerra contra Irak, siendo el conflicto bélico estadounidense con el mayor número de niños asesinados, la periodista pregunta si había merecido la pena. Ella contesta: “Iwe think the price is worth it.” (Yo… nosotros pensamos que ha merecido la pena). Sobran las aclaraciones.

Temas como la auto-voladura de las Torres Gemelas de Nueva York en 2001, han sido más difundidos e influentes en el Planeta, que lo que pudo ser, por ejemplo, la caída de la Bastilla en 1789, donde sus anales se quedan lejos de un eco tan denso como el del 11S. El Mundo nos habla de la necesidad de introducir nuevos parámetros para actuar sobre un planeta en acelerada y continua transformación, hipercomunicado y multicultural que responde a más que cifras, derivas económicas y porcentajes. Según los sociólogos, el siglo XXI es el siglo del cambio. Uno de los éxitos de la cultura occidental es trocar el Conocimiento en capacidad de transformación. Es esta ciencia que lo produce la que produce las nuevas realidades, es laica por excelencia, supera los límites de lo tabú y está siendo retardada, en algunos casos, para conservar la ética de muchas personas.

En cuanto al pensamiento, los grandes maestros de la reflexión murieron en la década de los noventa del siglo pasado. Cuando B-H. Lévy intenta reinventar a J-P. Sartre como el hombre del siglo, está demostrando la falta actual de referentes y el epigonismo en el que nos hallamos inmersos, según F. Jarauta, catedrático de psicología de la Universidad de Murcia.

Es indispensable una concienciación individual y social: todos somos únicos, exactamente igual que todos los demás, y lo mismo ocurre a nivel de castas, etnias, familias, regiones, sociedades, etc. Sin duda, actitudes igualitarias serán cada vez más demandadas.

En este marco se produce, como ya hemos dicho antes, la desvinculación entre el sector económico y el social, pues el gubernamental, que era el que los mantenía más o menos juntos, ha abdicado en la moneda. Este desplazamiento económico-político provoca una desinstitucionalización y con ello, lo que se llama desde esta investigación, un Feudalismo Económico, al depender los estados del poder económico, como lo hacían los reyes de los nobles durante la Alta Edad Media.

A partir de aquí nos encontramos con la desmodernización, del sociólogo francés A. Touraine, con el que define la disociación de las culturas y la economía, lo que significa la degradación de la una y de las otras. Los aspectos principales de esta desmodernización son la desinstitucionalización y la desocialización. Las instituciones, como la escuela o la familia, están perdiendo su estructura clásica y comienzan a desaparecer normas y valores sociales. A la vez se difumina el pensamiento, desaparecen las corrientes que establecían una dirección. Empieza a tomar fuerza el individuo como actor responsable de sus actos. La estructura nuclear familiar se diluye y las sociedades, sobre todo de países con democracias asentadas, empiezan a pluralizarse. El diseñar una vivienda para una familia estándar ha perdido relevancia, hay que pensar en un espacio adaptable y flexible, pues así lo requieren estas sociedades plurales.

Esta diversidad surge incluso dentro de una misma cultura y sociedad en la que, ante la diversidad de información, y su amplia manipulación, aportada por la confusa y difusa sociedad del conocimiento, según la llama M. Castells, es difícil abordar la toma de una postura coherente. Esta actitud se ve acuciada por una direccionalidad hacia el individualismo a través de la desmodernización de A. Touraine, por la que se disocian los universos de la libertad individual (alma, identidad y cultura) y la racionalidad (mercados, producción y técnicas), que funcionaban articulados por el Estado de Derecho y que, con su pérdida de fuerza, sufren un debilitamiento en sus conexiones y dejan de trabajar coordinadamente.

Aunque la Ciencia y la Tecnología juntas son hoy el motor básico de los grandes cambios culturales y económicos, son necesarias más cosas. Los cambios civilizatorios se producen a través de la aparición de los cambios de vida, las consideraciones éticas, políticas y religiosas y los nuevos conceptos políticos y sociales. El proceso de mundialización es imparable, cierto. Es incluso consecuencia normal de un proceso de desarrollo histórico que empezó en la Revolución Industrial de mediados del s.XIX y que, desde aquí, se cree está dando sus últimos coletazos. El descaro mostrado hacia el entorno, hacia Gaia y, por ello, hacia nosotros mismos, debe ser un aspecto a erradicar. Conviene recordar que el individuo tiene que ser el gran protagonista de este siglo, dado que ningún cambio es posible sin que se produzca desde el interior de cada uno de los que forman el conjunto. La frase de W. Churchill de que cada país tiene los gobernantes que se merece, refleja claramente este aspecto.

Recuperamos aquí el concepto de Sociedad Civil retomado por el filósofo y sociólogo alemán J. Habermas y que empieza a tener poder de decisión y de influencia, como consecuencia de todo lo comentado anteriormente. Estos movimientos son consecuencia de un despertar ante la manipulación a la que se ha sometido a las sociedades planetarias y al incremento de una percepción general de que algo debe ser alterado. Clara representación de ello la estamos viendo con los nuevos movimientos de la ciudadanía como los Indignados, esparcidos por todo el Planeta.

De aquí entendemos que, las estrategias de recorte y reducción que se están llevando a cabo carecen de sentido. Para modificar algo habría que adquirir conciencia de lo que ha pasado, asumir la responsabilidad de haber sido y compensar, desde el convencimiento personal  y la intención, la mayor desigualdad económica de la historia conocida, realizando un equilibrado del dinero y de la manipulación ostentada por la plutocracia humana hacia el resto de los humanos. Esto ha de ser hecho en todos los niveles sociales y desde cada uno de los humanos. Siguiendo estas políticas de consumo, reducción y sin cambio del funcionar de la máquina Neoliberal actual, lo que hacemos es potenciar aún más esa desigualdad, puesto que de cada unidad monetaria que movemos, un porcentaje completamente desigual, va a parar a un reducidísimo número de manos.

Este exceso producido, empezado en realidad desde la Revolución Industrial y auspiciado en especial por los medios globales de las últimas siete décadas, es el culmen de una reacción lógica a milenios de sistemas políticos dictatoriales, que patentizaron los medios y el poder de producción pero que se han intentado equilibrar desde la misma estrategia llevada a cabo por los anteriores, ejerciendo al final, otra opresión hacia el humano. Por tanto, ambos movimientos utilizaron idéntica forma pero con distinta piel. Devolver abuso con abuso lleva a un cuadrado abuso, donde las consecuencias se perciben en el rededor y en el Homo ¿Sapiens? mismo. Después de dos picos opuestos, y citando el vaivén Freudiano, se espera un tiempo valle de equilibrio.

1.2) Contexto mundial desde el análisis Medioambiental.

Ya las personas en el Neolítico prestaban gran atención a los acontecimientos que ocurrían en el cielo, puesto que de ello dependía su subsistencia a través de la agricultura. Ejemplo de ello es el observatorio-templo lunar  y solar de Stonehenge, en la Planicie de Salisbury, al sur de Inglaterra en el 2.000 a.C. La Gran Pirámide de Keops es otro prototipo de esta vinculación con el medio, siendo templo del dios solar y captando energía solar con su color y forma. Asimismo sus dimensiones se relacionan con las de la Tierra. La concavidad de sus caras permitía determinar los equinoccios con un error máximo de 12 horas. Esta y los obeliscos, medían el tiempo mediante sus sombras arrojadas.

Dirigiéndonos al ámbito doméstico, la casa de Sócrates, basada en el tipo Megarón, coincidente con el tipo base de los templos griegos, constituye la primera casa pasiva que conocemos en la historia. Antiguas ciudades en China, India, Japón, Mesopotamia y Nilo, se beneficiaban de la orientación predominantemente sur.  Uno de los primeros ejemplos de ciudades con orientación hacia el sol y los vientos dominantes, fueron las ciudades griegas de Knidos, Mileto, Olinto, Priene, etc. Este modelo fue apropiado y utilizado por Roma, por los españoles en América y, más tarde, en la ciudad estadounidense.

Desde el siglo de la Razón, la Ilustración, reforzada durante la Revolución Industrial y desplegada durante el siglo XX, se promueve con más éxito la separación entre entorno y personas, debido a una tecnología que permite una extensión más rápida de la manipulación, depositaria de la confianza del Homo ¿Sapiens? y encauzada como fin en vez de como medio, en un desarrollo orientado hacia la producción y, así, la cantidad principalmente. En paralelo(s) comienza también la separación entre ciencia, y una tergiversada religión, en la Europa de entonces. Aunque los primeros científicos (F. Bacon, I. Newton, J. Kepler o R. Boyle) consideraban juntas a la ciencia y la religión (algunos escribían sobre teología como Bacon y Boyle), el hecho es que esta dualidad se ha ido incrementando, reforzada por la Revolución Industrial, que centró el paradigma en la máquina, una cosa fuera del humano (posteriormente será la tecnología), hasta finales del siglo XX. La confianza en un sistema de producción en cadena basado en la tecnología, comenzado por Taylor y promulgado por Ford, ha formalizado un tipo de desarrollo que permitió un aislamiento e independización de los sucesos del territorio que pisamos, reduciendo su significado hasta el punto de ser considerado como despensa de materias primas y campo de prácticas por la industria y el mercado. No sólo ha sido así en los países beneficiarios de estas tecnologías, sino que han influido sobre otros que escaseaban de ellas pero que contaban con la materia prima, gracias al desarrollo de los medios de comunicación (TICs) y de transporte basados en el petróleo. El economista, escritor y sociólogo J. Rifkin, ha nombrado a esta sociedad planetaria como la sociedad del petróleo.

La crisis energética de 1973 provocó un cuestionamiento del estilo de vida de los países desarrollados. En edificación y urbanismo, los rascacielos de los centros urbanos eran símbolos de riqueza de las grandes empresas, muchos de los complejos compactos de bloques de viviendas del Movimiento Moderno fueron víctimas de un deterioro tal que los hizo inhabitables, con deficientes materiales y técnicas de construcción, dimensiones inhumanas y falta de espacios públicos y privados claramente definidos. En vez de superar la marginación de determinadas capas sociales, se contribuyó a la formación de guetos de estos colectivos. La extensa urbanización de los barrios periféricos dominada por una división estrictamente funcional derivada de la Carta de Atenas y las teorías de los CIAM, se criticó por un lado por favorecer el tránsito individual al vivir en suburbios, consumidor de grandes cantidades de energía y, por otro, por su falta de vida y monotonía, como consecuencia de ello se incrementan los problemas sociales. Ejemplo de ello es el dinamitado complejo, completamente fuera de escala, de Pruitt Igoe en Misouri, de M. Yamasaki.

Es ahora, y desde finales del s. XX, cuando nos planteamos de nuevo recuperar ese vínculo con el territorio y su clima, pasando de un modelo mecanicista y pre-entrópico del mundo y de una visión newtoniana del espacio entendido como infinito, luego ininterrumpidamente explotable, hacia otro basado en la sostenibilidad. Este nuevo espacio es acotado y requiere de nuestro compromiso y responsabilidad para su equilibrio. Algo parecido expresa el Informe Brundtland para las Naciones Unidas en 1987, como modelo de desarrollo que satisface las necesidades del presente, sin comprometer las de las futuras generaciones. Este enunciado recuerda a la cita de los indios Sioux para quienes la tierra se tomaba prestada de las futuras generaciones, en vez de ser heredada de las anteriores.

Por el contrario, y aunque parezca increíble, la llamada crisis ecológica o cambio climático ha supuesto un nuevo intento más de levantar un Sistema Neoliberal en declive, desde hace décadas, con la mirada puesta en la venta y continuación de la producción en masa. Demostraremos esto en 3 puntos:

1) Datos relacionados con los llamados desastres naturales.
2) Correspondencia entre CO2 atmosférico y temperatura global del Planeta.
3) Datos científicos sobre el supuesto cambio climático.

1) Datos del Informe anual de 2005 de los desastres naturales mundiales (World Disasters Report 2005. International Federation of Red Cross) de los últimos 10 años, puntean que el aumento de desastres realmente es algo relativo y que lo que ha aumentado ha sido la concentración de éstos en áreas donde habita el ser humano. Por ello, el reflejo es más económico que de otra índole.

Por otra parte, estas mismas apreciaciones se ven reflejadas en las tablas de los desastres naturales en EEUU y en los datos del EMDAT (The International Emergency Disasters Database).

2) Las gráficas de correspondencia del CO2 atmosférico y de la temperatura del Planeta desde el periodo Cámbrico (6001000.000 años atrás) hasta nuestros días, demuestran distribuciones estadísticas independientes, es decir, su vinculación proporcional es inexistente. Estudios científicos estipulan que vamos a afrontar un periodo de frío en breve, a partir de 2013-4. De hecho las dos gráficas (CO2 atmosférico y temperatura), se invierten en el periodo del boom económico de la post guerra, a partir de los años 40 del s.XX, considerado como el de mayor producción de CO2 de nuestra historia conocida. Es decir, la mayor producción de CO2 vinculada a una de las mayores bajadas de temperatura. Con esto obtenemos que el supuesto cambio climático, de existir, sería al margen del CO2.

3) Mientras que la información sobre un cambio climático es presentada al público en las noticias de TV, oyendo hablar de los 1.500 científicos que se han puesto de acuerdo acerca del tema, bajo la forma del IPCC (Panel Intergubernamental para el Cambio Climático), la realidad es que hubo disidentes. Un ex-miembro del panel, el profesor P. Reiter lo critica ampliamente, y ha atestiguado contra sus resultados en la Cámara de los Lores, en UK. Reiter hace notar que, los que discreparon con el pretendido consenso y abandonaron el panel, fueron sin embargo incluidos en el Recuento de Cabezas, junto a los científicos mencionados al público, reforzando la idea de que 1.500 en total estaban de acuerdo, aun cuando esto era falso. Él declaraba: Después de mucho esfuerzo y de muchas discusiones infructuosas, Yo… abandoné el proyecto del IPCC. Mi dimisión fue aceptada, pero en un primer borrador encontré que mi nombre todavía estaba enumerado. Solicité que fuera borrado, pero me dijeron que permanecería porque “había contribuido”. Fue sólo después de insistir fuertemente, que tuve éxito en hacerlo eliminar. (Paul Reiter, 2005)

Según el profesor S-I. Akasofu, director del Centro Internacional de Investigación del Ártico, la caída de las capas de hielo en el Ártico, constituyen un proceso natural de contracción-expansión de las masas de hielo. Según el científico francés J. P. Garnier Malet, el calentamiento se debe a una trasformación galáctica. Según el biólogo N. Nahle, el impacto real de los seres humanos sobre el calentamiento global es de un 2,65%, es decir, casi inexistente.

Según informes de la Nasa de 2006 por el equipo dirigido por M. Dikpati del NCAR, y los comentarios del director del Observatorio Astronómico de San Petersburgo, J. Abdusamátov, de la Agencia Rusa RIA-Novosti, se confirma que el calentamiento global se debe simplemente a un exceso de radiación solar, proviniendo del ciclo solar 24. Viviremos otro ciclo de enfriamiento con su máximo entre 2055-60.

Después de la demostración de la inexistente crisis ecológica, se considera suficiente información como para asumir la situación sin manipulación. En edificación, según el arquitecto, ingeniero informático y doblemente doctor, L. de Garrido (Arquitecto del año 2008 según AIA), afirma que las acciones con mayor eficacia medioambiental eran las más baratas. Según sus palabras: la mayor parte de las tecnologías que se pueden incorporar en un edificio son muy caras y tienen muy poca eficiencia medioambiental. O lo que es lo mismo, la tecnología no aporta prácticamente nada al nivel de sostenibilidad de un edificio. Y además lo encarece.

En este torbellino mundial, la población tiende hacia la urbe. El año  2007 fue el primero de la historia conocida en el que más del 50% de la población mundial vivía en ciudades.

Actualmente hay 3,5 millones de indigentes en EEUU, sin embargo hay 18,5 millones de viviendas desocupadas. ¡Son datos que llaman la atención!. Con estos datos nos damos cuenta de que, como en la mayoría de las ocasiones en el discurso humano, el tema de la escasez o de los recursos brilla por su ausencia, y se deriva a una asimétrica de distribución. Según el Informe Un mundo por descubrir en el s.XXI, editado por la Real Sociedad Geográfica en Diciembre de 2002, se estima que 1.300 millones de personas sobreviven con menos del equivalente a 1 dólar diario.

En línea directa con estos cambios de nuestro entorno, se debe recordar lo que está pasando a nivel mundial con la alimentación. Para mucha gente, todavía vale la frase de somos lo que comemos. Teniendo el control de la alimentación mundial, tienes el control de sus habitantes, al menos el de la inmensa mayoría.

La tecnología transgénica está suponiendo un duro azote en la transformación de los paisajes y de los organismos humanos, convirtiendo grandísimas extensiones naturales en tierras de cultivo exclusivamente transgénico, pues donde se plantan semillas transgénicas las naturales desaparecen, desajustando los ecosistemas de las zonas y trayendo plagas de difícil recuperación ecológica. La calidad de dichos alimentos está puesta en duda por muchos científicos como D. Winter. Todo lo que se ha dicho relativo a la falta de alimentos, está construido desde los intereses de un reducido puñado de empresas que contienen el 80% de los terrenos de cultivo del mundo. Según el director de la FAO en España, el Planeta Tierra genera dos veces más alimentos de los que sus 7.000 millones de habitantes precisan para vivir, a pesar de lo cual, 925 millones de personas se encontraban en situación de hambre crónica en 2010. Es así que la falta de alimento es inexistente y vuelve a ser una distribución desequilibrada. Según T. Stuart en la actualidad, en aguas europeas, se tira por la borda de un 40-60% de lo que se pesca. Es, una vez más, una desigualdad de distribución, en vez de ser de existencias.

Algunas empresas multinacionales que ven ya insegura la trama de la Bolsa y del mercado, por su inestabilidad, están invirtiendo en este nicho de la alimentación, por ser un negocio más seguro. El acaparamiento de tierras en África está siendo de dimensiones desmedidas. Como referencia, el gobierno etíope por ejemplo, ha cedido 11.900 km2 de tierras a empresas privadas y ha puesto en el mercado otros 30.000 más. En 2010, este Gobierno reasentó a 150.000 personas para disponer de sus tierras, que en Etiopía legalmente pertenecen al Estado. A lo largo de 2011, el objetivo del gobierno de este país es realojar a más de 100.000 hogares para poder vender dichas tierras a empresas, la mayoría en el sur y suroeste del país, habitados por etnias minoritarias a las que se les dio de lado.

Hoy ya, toda la alimentación mundial depende de sólo un pequeño puñado de empresas multinacionales. Cinco empresas (se enfatiza 5) controlan el 80% de la producción y el comercio de granos, cuatro (se enfatiza 4) el 100% de las semillas transgénicas, tres (se enfatiza 3) monopolizan el mercado mundial de lácteos y otras tres (se enfatiza 3) acaparan la producción de maíz en el mundo, apunta el libro Especulación financiera y crisis alimentaria, de J. M. Medina y K. Cascante.

La hipotética bajada del precio de la alimentación debida a la tecnología transgénica, y a que en teoría, los precios estaban subiendo (datos diferentes a los informes), es otro dolo. Medina, director de la ONG Prosalus y coordinador de la campaña: Derecho a la alimentación. Urgente, explicó cómo el índice de precios de los alimentos de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) se dobló después de la aparición de los transgénicos.

Los comentarios son innecesarios y los datos muy claros.

Es necesario un entendimiento de que la intención individual, que conlleva a su vez la actuación como sociedades, se refleja en el entorno que se forja como especie, y como especies de espacios. Entender que el medioambiente refleja la sensibilidad con la que el humano lo interpreta y con la que este se trata a sí mismo, conduce a una relación y un vínculo con la Madre Tierra que repercutirá en todas direcciones, y no de (e)spacio.

Esto conlleva ser Humano desde el ser Humano.

1.3) Contexto mundial desde el análisis Productivo.

Desde 1900 se ha triplicado la población mundial y, sin embargo, el crecimiento de la industria ha sido de un 5.000% (más de 16 veces). El modelo tradicional de desarrollo económico demuestra una relación implícita entre aumento de la demanda energética y progreso industrial, con una condición recíproca entre consumo energético y renta (ambos per cápita). La industrialización trae consigo la demanda, pero también introduce un gasto energético importante en mercancía. Para hacernos una idea de lo que representa este gasto energético, en las sociedades económicamente avanzadas se consume 100 giga-julios/persona y año, cantidad equivalente a 3,55 T (toneladas) de carbón (EEUU y Canadá= 105 T, es decir, más de 29 veces). En cambio, en los países en vías de desarrollo el gasto tan sólo supone 0,15 T de carbón.

Las crisis energéticas de 1973 y 1979-81 mostraron una evidente dependencia de los países desarrollados de la energía y, como consecuencia, se comenzó a hablar de reciclaje, hubo una mayor densidad de edificación y una utilización más eficiente de materia prima. Por el contrario, los países en vías de desarrollo, usan una tecnología extremadamente ineficaz, derivada de los desechos que les sobran a los países ricos, económicamente hablando. Esto influyó en el tambaleo del proyecto de modernización comenzado a fines de los años sesenta. El fuerte crecimiento económico desde fines de los años cuarenta entró también en crisis. Hubo entonces movimientos de protesta social, con un intento de desecho de las normas tradicionales y de resistencia contra las decisiones de los gobiernos. De aquí afloraron la emancipación de la mujer, la igualdad de los derechos étnicos y la protección del medioambiente.

Ante el fracaso de los estados-nación de resolver esta cobertura, se reforzaron más teorías como el Liberalismo, que en el campo económico defendía la falta de intromisión del estado en las relaciones mercantiles entre los ciudadanos, reduciendo los impuestos a su mínima expresión y eliminando cualquier regulación sobre comercio, producción, etc., sin dejar de lado, en teoría, la protección a los débiles mediante la beneficencia pública, las pensiones públicas, los subsidios de desempleo, etc. La impopularidad de reducir a veces la protección de los más desfavorecidos lleva a los liberales a alegar que resulta perjudicial también para ellos, porque entorpece el crecimiento y reduce el estímulo a los emprendedores y las oportunidades de ascenso. Los críticos, por el contrario, consideran que el estado puede intervenir precisamente fomentando estos ámbitos en el seno de los grupos más desfavorecidos.

Entre los liberales había dos corrientes principales:

Una igualitarista y progresista, abanderada por la teoría de J. Bentham y
Otra que no persigue la igualdad, pues considera natural que las personas, actuando en función de sus propias motivaciones y empleando libremente los medios de que disponen, lleguen a fines diferentes. V. Pareto es el estandarte de esta rama.

La progresiva unificación de los mercados mundiales constituye una componente principal de la nueva geografía económica que se ha construido entre 1980-2000. Ha habido un proceso de liberalización institucional-político que impulsa la eliminación de aranceles (entre ciertos países) y trabas al intercambio y a la movilidad, además de verse apoyada por los procesos de integración regional y la rápida transición de las antiguas economías planificadas hacia la economía de mercado. El rasgo más significativo de esta mundialización económica es el predominio de flujos cruzados entre los países pertenecientes a la Tríada (América del Norte, Japón y Unión Europea), que con apenas un 13% de la población mundial a comienzos del siglo actual, aún representan el lugar de origen y/o destino de dos terceras partes de todas las mercancías que atravesaron una frontera estatal, y hasta el 70% en el caso del comercio de servicios.

En 1980, entre las cien mayores unidades económicas del mundo se contabilizaban 43 empresas y 57 estados, en el año 2000, esa presencia casi se equilibra (49 y 51), lo que supone un indudable desplazamiento en la concentración del poder económico desde los estados a las empresas (M. Estévez, 2002).

Si se toma como unidad de análisis a los Estados del mundo, puede señalarse que el 10% que cuenta con mayor potencial económico y representaba ya el 80.2% del PNB global en 1980, ha alcanzado un 85.3% al finalizar el siglo. Las cifras ponen de manifiesto la centralización cada vez mayor a favor de la Tríada, que en el año 2002 concentró el 90% de las salidas de capital hacia el exterior, pero también el 80% de la recepción de capitales. Los densos flujos que se movilizan a diario en el interior de una Unión Europea, sin fronteras a su circulación, explican su primacía actual sobre cualquier otra región. La Tríada, reduce su presencia en la población mundial del 16.2% al 13% pero gana peso económico relativo (del 61.8% al 71.1%), a un ritmo desconocido en décadas anteriores. El G-7 experimenta tendencias similares: retroceso del 13.8% al 11.6% respecto a la población mundial, frente a un incremento de diez puntos (55.4% a 65.7%) en la proporción que absorbe de la producción total obtenida.

Se produce un incremento del asentamiento y la presencia de los poderes económicos en detrimento del poder político, lo que desemboca en falta de regulaciones y, por tanto, una aplicación de la ley en beneficio de muy pocos, de muy pocos con mucho.

La población por debajo de unos ingresos diarios equivalentes a dos dólares se ha incrementado desde los 2.549 millones, estimados por el PNUD en 1987, a los 2.801 al finalizar el siglo.

25 empresas ostentan el 90% del capital mundial en 2011, según la revista científica New Scientist. Además este informe dice que menos del 1% de las empresas controlan 40% de la red entera, cuya mayoría son instituciones financieras. Debido a su transcendencia cabe señalar que hay 147 firmas súper-conectadas. De este núcleo súper-compacto, 3 empresas pertenecen a Alemania, 1 a China (la 50ª en la lista), 24 a EEUU, 5 a Francia, 8 a Gran Bretaña, 2 a Holanda, 1 a Italia, 4 a Japón y 2 a Suiza. De ellas, 44 (88%) son entidades financieras. Se consolida así el teorema de que la dupla anglosajona (EEUU y UK) controla el mundo financiero. A su vez, este núcleo duro de 25 empresas anglosajonas, dominan la economía real cuando la clase política está totalmente ausente, cuando se debería decir que ha sido excesivamente lubricada. Mientras apenas irrumpe China, a pesar de la insistencia de estos últimos de que eran causantes principales de la crisis, de parte de los BRICS (Brasil, China, India, Rusia y Sudáfrica), quienes exhiben su dramática vulnerabilidad. Se pueden nombrar las miserias de África, Latinoamérica, el mundo árabe y el mundo islámico. Estamos ante una súper-entidad financiera anglosajona que ha impuesto su soberanía económica global. Con este diagnóstico ya es imposible ser ignoto.

Dentro de las muchas revoluciones a las que se está asistiendo en los últimos tiempos, la que más define el gran cambio es la revolución de los sistemas de información. La sociedad de consumo y la sociedad industrial han dado paso a la sociedad de la información. Sin distancias; sin fronteras. La información se produce en tiempo real y ha transformado las relaciones internacionales. Los intercambios son una de las notas más definidas de nuestras sociedades.

En efecto, el orden económico del fin de siglo se define por la impresionante concentración y polarización de la riqueza. Se estima que unos 1.300 millones de personas sobreviven con menos del equivalente a un dólar diario. Cerca de 900 millones son personas analfabetas y otros tantos individuos carecen de agua potable. Uno de cada siete niños, en edad de enseñanza primaria, no asiste a la escuela y unos 840 millones de individuos están desnutridos. Casi la tercera parte de la población de los países en desarrollo apenas sobrevivirá hasta la edad de 40 años. Pero en los países industrializados se computan más de 100 millones de pobres en la actualidad, de los que unos 38 se sitúan en Europa occidental.

Y eso a pesar de que la riqueza en el mundo crece, es el momento de la historia de la humanidad conocida en el que hay mayor cantidad de dinero, pero es acaparada por una ínfima parte de la población. Se dice que 1.000 millones de individuos padecen hambre crónica y que sería paliada con apenas un 2% de la producción de grano.

La economía productiva se ha visto sustituida en buena medida por la economía especulativa. Los países industrializados integrados en la OCDE (Organisation for Economic Co-operation and Development), invirtieron en investigación en el año 1998, un importe superior al producto económico combinado de los 88 países más pobres del mundo; obtuvieron el 99% de las nuevas patentes.

La tecnología, base de la nueva economía, y como no podía ser de otra manera bajo las condiciones expuestas, está muy polarizada; muy pocos Estados, sujetos a la plutocracia, ejercen el control tecnológico a nivel mundial.

Hay que tener en cuenta que la base de la sustentación del sistema se encuentra en cada uno de los individuos que, desde su aportación e intervención monetaria diaria a las empresas  y organizaciones en las que confía, puede modificar completamente la dirección del mercado y del sistema. Si los clientes de un banco o de una empresa (con un porcentaje bajo valdría) retiran su dinero de estos, ambos sencillamente dejarían de ser. El consumidor, como se define a las personas dentro de estos ambientes, tiene la sartén por el mango. Sólo hace falta actuar desde cada uno en la dirección en la que se considere que se tiene que ser. Proyecto aquello que quiero, aquello que soy y con coherencia. En cuanto a una posible coordinación, como ya está ocurriendo para muchos de los actos sociales, se tiene a disposición La Red de Redes, facilitando conexiones instantáneas y precisas. Alternativas se están desarrollando en esta dirección últimamente, incluyendo proyectos como los de energía libre, comentado a continuación.

Nuevos descubrimientos muy interesantes en biología, como la teoría de los Campos Mórficos, nombrada así por el biólogo y filósofo R. Sheldrake, demuestran tanto la vinculación del humano con la Tierra como la existencia de un campo energético que da forma y sostiene al físico, en donde la intención de los individuos afecta a dichos campos. La influencia que desarrolla un individuo sobre dichos campos hace que esa información quede ahí, disponible para quien quiera recogerla. La Mecánica Cuántica está aportando cosas parecidas en cuanto a la influencia del observador sobre lo observado. Experimentos como el de Doble Rendija, que han dado los mismos resultados desde hace un siglo, apuntan a la capacidad de modificar la dualidad corpúsculo-onda e influencia del espectador sobre la materia, transmutando la energía en materia con solo medirla. Otro físico, W. Heisenberg, y su Principio de Incertidumbre, establecen la imposibilidad de determinar ciertos pares de magnitudes físicas, como el momento lineal y la posición, debido a que la propia medición de una de ellas altera a la otra, por lo que el que mide, afecta a lo medido. De esta manera, incluso sin entrar en contacto con otras personas, como demuestra el Entrelazamiento Cuántico, por el que una partícula se encuentra en dos lugares simultáneamente y se influyen sincrónicamente, se puede compartir información. La parte científica de la física llama a la información de estos campos paquetes cuánticos diferenciales y sólo es necesaria una pequeña cantidad de individuos, actuando, conectando o pensando la misma cosa, para que alcance a toda la humanidad, por lo que estas teorías sustentan la posibilidad de un cambio de paradigma desde el individuo. Hay que tener en cuenta que este individuo representa la base de la pirámide, luego la mayor fuerza de cambio social.

Desde la ciencia, y desde propuestas de particulares, se están formulando alternativas energéticas basadas en la energía libre, concepto iniciado por el austrohúngaro N. Tesla (1856-1943) a través de la conducción de energía por la ionosfera en la frecuencia de las Ondas Schumann (7-8Hz) y que fue parado y robado por el gobierno de los Estados Unidos tras la muerte de Tesla. M. Rodin ha encontrado la fuente de energía de los spines de los átomos llamada energía o materia oscura (dark energy). Su alumno R. Powell continúa con las matemáticas vorticiales, que han permitido el desarrollo de todos estos conceptos. M. Rodin descubrió la geometría del toroide como la adecuada para generar energía desde el espacio. Los cables son innecesarios, al igual que las conexiones y los generadores. Sin duda, esto forma parte del ya citado cambio de Edad Histórico en el que, desde este ensayo, se cree que nos encontramos. El físico N. Haramein está aportando desarrollos en paralelo a Powell y Rodin, basados en la geometría de los agujeros negros y en el cierre de la Teoría de la Relatividad de A. Einstein.

Es así que dónde se invierte el dinero y a quién se le presta es fundamental para realizar un cambio en la orientación de la manera de funcionar, por lo menos por ahora y mientras el aspecto económico detente tanta energía, aunque sea densa. Todos aquellos individuos que digan que para salir del momento actual hay que producir o trabajar más, o no saben qué ha pasado o pertenecen a aquellos que quieren que la situación orquestada y cíclica siga como hasta ahora. Pues produciendo más, se hace más daño a Gaia y se fomenta la polarización de la riqueza, ya que, de cada cosa que se mueve en el mercado y la producción, el porcentaje que llega a unos pocos es muy alto, altísimo. Por todo esto hay que promocionar una instrumentalización basada en la responsabilidad de cada uno, teniendo en cuenta, nunca mejor dicho, las consecuencias que conlleva el poner el dinero, y por tanto la intención, en un sitio u en otro. Es así también que el ser Humano volverá a ser Humano.

2) RESUMEN CONTEXTO HUMANO MUNDIAL

Nos encontramos imbuidos, cada uno y todos los habitantes que hemos venido a Gaia, en un momento histórico de gran trascendencia y, desde la consideración de este ensayo, en un cambio de Edad Histórico. Estamos haciendo la transición entre la Edad Contemporánea y la Edad por nombrar. Por nombrar porque la hacemos juntos en el día a día. Este Cambio de Edad viene marcado por muchos indicios, algunos desde la biología, como son el descubrimiento del soporte energético del campo físico; desde la cosmología, como son los cambios de ciclo solar o los ciclos del universo de unos 25.000 años; desde la Mecánica Cuántica y la influencia del individuo, como observador, en la materia; desde la medicina con la Tercera Revolución (Psiconeuroinmunobiología), y el recordatorio de la influencia de las emociones y de los pensamientos sobre la salud; otros desde la neurociencia, con la interpretación humana de su entorno y de sí mismo y la construcción de una realidad individual; y otros desde otros.

Entender este panorama mundial, como un todo referido a los tres Contextos (Medioambiental, Productivo y Socio-Cultural) de este escrito, es fundamental tanto para poder proponer cualquier alternativa, como para desarrollar un vínculo con Gaia, como para realizar un proyecto. Los tres contextos hacen referencia holográfica a uno solo, el humano. Una cosa única y unitaria.

El desarrollo de los tres contextos de este ensayo hace ver cómo todo lo que se ha movido en el mundo humano ha ocurrido de manera interrelacionada y resultante de la manera de ser Humano. Aquello que el humano es, su mundo es y, el mundo, humanum est. Los considerados aciertos o errores permiten elegir sobre qué focalizarse, y por ello, elegir el mundo por venir, o el porvenir de una ilusión, pero de una ilusión que funciona como horizonte para seguir caminando.

Cada contexto da una idea holográfica de lo que ha pasado y por qué el humano se encuentra en la situación que se encuentra. El propio escrito intenta dar una noción de vinculación entre los tres contextos y cómo juntos son parte de lo mismo. Todos ellos se encuentran estrechamente relacionados, como así se dejó ver tras el transcurso de la investigación de la que procede toda esta información. Dicha investigación, aun centrándose en un aspecto concreto de la edificación, llegó a armar su representación a tamaño mundial de lo que ha sido la trama humana.

El comprender esto hace que se asuma una responsabilidad a nivel individual que se había abandonado desde hace mucho tiempo y que fue potenciada por la Ilustración a través de la Revolución Industrial, trasladando el ser, desde el individuo hacia la máquina, y en última instancia hacia la tecnología, depositarias ellas del ser Humano y cediendo así la capacidad de éste de mani-obrar, pensi-obrar y vincu-obrar de su mundo, es decir, de actuar, conceptualizar y relacionar aquello que quiere.

Ser Humano conlleva muchas cosas y, sobre todo, ser. Para ser, hay que ser conciente de que se es. Y para ello, dejar de asumir patrones aprehendidos desde la familia, automáticos y desde la so(a)ciedad, es decir, focalizarse sobre los tres contextos (Medioambiental, Productivo y Socio-Cultural) y poner la intención en ellos, entendidos al unísono como el desarrollo de una misma cosa, el ser Humano.

21 de enero de 2013. Javier Lamela

Diagrama sostenibilidad Javier Lamela Informe Estado Global 2013

__________

Javier Lamela Orcasitas es arquitecto por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, desde Mayo de 2004, con ambas especialidades: Edificación y Urbanismo. Actualmente está desarrollando la tesis doctoral en el Departamento de Ideación Gráfica Arquitectónica, de la misma Escuela. Su página web: http://lametodologialogica.org/

Imágenes: Copyright Alberto Sánchez-Montañés / Cortesía de Javier Lamela.

Anuncios

2 Respuestas a “Javier Lamela: Comentarios al Estado Global 2013. Focalización hacia un ser Humano

  1. Profunda investigación, resumida y expuesta de una forma ordenada y coherente. Entiendo que todas nuestras acciones generan respuestas encadenadas cuya repercusión desconocemos y que podríamos ejercer de una manera mas consciente y consecuente. Es un bonito pero duro despertar. Gracias por aportar tu grano de arena.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s